Hay días buenos y otros no tanto...hace un par de días me tocó uno malo como hace tiempo no lo tenía. De esos que te dejan tirado en el suelo. Sin ganas de nada.
Las razones de como llegué a eso no vienen al caso. Pequeñas circunstancias se juntaron y se aliaron con mi pequeño ego para comenzar el auto-maltrato, las descalificaciones y la negatividad ... Lo que por años y años he practicado tanto, hasta la perfección y de lo cual llego a tener una maestría pienso yo (porque si para algo soy buena es para auto criticarme) y bueno, me fui a acostar con ganas de llorar. Cuando me estaba quedando dormida me dieron ganas de rezar, pero no a "Dios", y como tengo una pequeña piedra de cuarzo rosado en mi velador...la tomé con fuerza y le pedí que ayudara a entender mejor las cosas...así me quedé dormida.
Al otro día me fui a trabajar como siempre, y todo fue muy normal. Tuve un tiempo libre entremedio como para meterme a internet a mirar cualquier cosa y me metí a ver revistas. Resulta que en una de esas revistas salia un reportaje sobre el déficit atencional adulto. Me llamó especialmente la atención la historia de una tal Camila, Diseñadora Gráfica de 34 años cuya historia de vida, desde la infancia hasta su vida adulta, tenían episodios calcados a los míos.. (No me parece coincidencia el haber estudiado Diseño Gráfico y que mis intereses vayan por la fotografía y arte en gral). Recordé que con mi psicóloga habíamos descubierto hace tiempo atrás que ese fue un factor importante que marcó profundamente mi infancia y hasta el día de hoy repercute en mis relaciones afectivas y laborales. Lo hablamos en varias oportunidades pero nunca ahondamos mucho en el tema. Con el tiempo dejé de ir a la terapia con mi psicóloga porque me sentía bien y los temas de déficit atencional los dejé casi en el anecdotario, entonces seguí mi vida como lo venia haciendo... Tratando de ser una persona "lo más normal posible", con un trabajo de oficina normal, tratando de "encajar" en grupos y lugares específicos (que tienen que ver con mi familia y colegio donde crecí, pero no con lo que soy ahora), etc...
No es que yo sea anormal...lo que pasa es que tengo que estar mas atenta a mis capacidades y cualidades y dejar de sentir tanta frustración, rabia y auto desprecio cuando no puedo hacer cosas como "la mayoría" de la gente. Y sobre todo tengo que dejar de compararme con otras formas de vida que en algún momento califiqué como "normales" y empezar a buscar a otras personas, otros lugares, otros espacios donde pueda dar lo mejor de mi. En resumen: dejar de pedirle al Manzano que dé Peras.
DEJAR DE TRATAR DE SER LO QUE NO SOY.
Pero ahí no terminó mi descubrimiento!! Luego seguí leyendo otros artículos y llegué a un texto de Osho que se llama "Los iguales se atraen". A continuación copio textual el párrafo que mas me llegó y con lo cual cierro este capítulo:
Tus «santos religiosos» te han enseñado a no amarte, a no ser bueno contigo mismo. ¡Sé duro contigo! Te han enseñado a ser blando con los demás y estricto contigo mismo. Esto es absurdo. Yo te enseño que lo primero y más importante es ser amoroso contigo mismo. No seas duro, sé blando. Cuida de ti mismo. Aprende a perdonarte — una y otra y otra vez — siete veces, setenta y siete veces, setecientas setenta y siete veces. Aprende a perdonarte. No seas duro; no te enfrentes contigo mismo. Y así florecerás.
En ese florecimiento atraerás a otra flor. Es natural. Las piedras atraen a las piedras; las flores atraen a las flores. Entonces se crea una relación bella, con gracia. Si puedes entablar una relación así, tu relación crecerá, se convertirá en una oración; tu amor se convertirá en éxtasis y a través del amor conocerás lo divino.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario